La identidad y responsabilidades del docente en el ciclo XXI incluyen ser mediador del aprendizaje, fomentar el pensamiento crítico, aplicar metodologías innovadoras, promover la educación inclusiva y adaptarse a los cambios tecnológicos y pedagógicos. Los docentes no solo transmiten conocimientos, sino que moldean valores y preparan a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo moderno ya que influyen en el desarrollo social, cultural y emocional de cada generación.
Análisis:
Como docentes tenemos el rol de tener pensamiento lógico y encontrar soluciones a problemas complejos que vivenciamos en el aula cotidianamente como por ejemplo desde las siguientes características:
Pensamiento crítico:
El docente de este siglo debe analizar y evaluar de manera efectiva las evidencias, argumentos así como los diferentes puntos de vista que pueden tener los alumnos en clase.
Asimismo, un profesor que sintetiza y reconoce conexiones entre información y argumentos, ayuda a que el niño haga lo mismo, pues logrará interpretar la información y adecuarla a su criterio para extraer conclusiones.
El pensamiento crítico es sustancial pues invita a la reflexión sobre las experiencias. El docente debe infundir este tipo de razonamiento en clase y esperar a que los niños y niñas lo apliquen a su día a día, a partir de ejemplos de diferentes problemas del mundo que pasan en la actualidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el pensamiento crítico no bloquea la capacidad emocional y afectiva de los niños, estas deben complementarse para aportar a una formación integral.
En un aula de Educación Inicial hay estudiantes que presentan diversos estilos de aprendizaje para eso debemos identificar las fortalezas y estilos de aprendizaje individuales de cada estudiante, asimismo debemos elegir temas relevantes y atractivos considerando sus diferentes intereses y niveles de conocimiento a su vez es importante que diseñemos una variedad de actividades que aborden los mismos conceptos desde diferentes perspectivas y estilos de aprendizaje, incluir actividades lúdicas, manipulativas, visuales, auditivas y entre otros.